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Golfredo Dávila: Expediente Delincuencial

Golfredo Dávila: Expediente Delincuencial

Expediente Delincuencial

Todos los sectores del país hemos coincidido, desde hace largo rato, que estamos en presencia de un Estado forajido y/o cleptocrático. En un artículo titulado “Cuando el Estado es criminal” de hace dos años, llegábamos a esa conclusión. Es tan extensa la larga cadena de delitos y crímenes del Estado, que se podría escribir un libro al respecto, desde la famosa toma de la UCV en marzo del 2001 hasta la fecha, destacando que dicho expediente negro, cada día crece y con delitos más graves que los anteriores.

Los estudios del abogado y criminólogo Fermín Mármol García referidos a los cinco micro Estados de violencia en Venezuela, se quedaron cortos. A la política de terror ascendente; al segregacionismo impuesto que mantuvo por largo tiempo a la sociedad venezolana dividida; al saqueo de las riquezas naturales por parte de una pequeña cúpula que tiene centenares de miles de millones de dólares en bancos foráneos; a la violación sistemática de los Derechos Humanos; haber convertido a Miraflores en un pranato y en el principal cartel de la droga y el narcotráfico; al estado de pobreza, hambre y miseria al que condujeron a la población, incluida la negación de la apertura del canal humanitario para paliar la emergencia en salud y alimentos; se le han sumado los golpes de Estado continuados. Cierran este ciclo el fraude constitucional, delito, que esperamos, no se consume; la represión desenfrenada que ha dejado 70 asesinatos, miles de heridos, 3000 detenciones arbitrarias y el acoso y persecución a líderes políticos y activistas de los Derechos Humanos. 

Esta prostituyente, sería tan grave, que acabaría con los últimos residuos de democracia, truncaría todo signo de libertad, eternizaría a Maduro y al régimen en el poder agravaría todos los problemas del país; con esto se usurpa la facultad que inalienablemente reside en el pueblo, como único poder originario y con autoridad para cambiar o no la Constitución, a través del voto universal, directo y secreto; cosa negada por unas bases comiciales ilegales y absolutamente antidemocráticas. Todo su plan es terminar de destruir al País y a la Nación, escamotear las conquistas populares, anular la Asamblea Nacional, destituir a la fiscal y hacer una Constitución antinacional, para terminar de entregar nuestras riquezas a Cuba, a China y a Rusia.

Hay que desenmascarar su propaganda perniciosa, este pueblo no quiere cambiar la constitución, lo que quiere es solución a sus problemas; aspiramos elecciones legales y transparentes, no este tipo de adefesios del régimen, que convertirían en delincuente y/o cómplice de un delito de lesa patria a todo aquel que participe. Es clave aclarar que hay una diferencia abismal, entre el rechazo a esta jugada sucia y la decisión de abstenernos en las elecciones de 2005, cuya razón fue meramente política, producto de que había un rechazo mayoritario de la población a aquel proceso; en cambio ahora, aparte de las razones política, hay razones jurídicas y penales. 

Es más, en el marco de este golpe de Estado, el régimen está ejecutando dos delitos;1) Instigación a delinquir, producto de la convocatoria al pueblo a participar en dicho acto, incluida la presión, el chantaje y la amenaza que ejercen para que se involucre; 2) Apología del delito, cuando venden dicho evento como algo muy bueno para el País, que el mismo serviría para lograr la paz y darles rango constitucional a las misiones. Nada más absurdo e inaudito, pues los derechos sociales que ellos dicen garantizar con estos programas, ya están plasmados en la Constitución; y algo más grave, imaginémonos tener el CLAP con rango constitucional, es como resignarnos a depender de una bolsa de comida. 

Aquí, grosso modo, están las razones de la indignación y rebeldía del pueblo. La Venezuela decente rechaza el fraude y lo impedirá.

Ing. Golfredo Dávila, Secretario General Vanguardia Popular Zulia
Vanguardia Popular anuncia que no avalara El Fraude Constitucional

Vanguardia Popular anuncia que no avalara El Fraude Constitucional

Vanguardia Popular anuncia que no avalara El Fraude Constitucional
Prof. Rafael Venegas, Sec. General Vanguardia Popular
Frente a la convocatoria hecha por el Consejo Nacional Electoral para que los días miércoles y jueves de la presente semana todas las fuerzas sociales y políticas del país procedan a inscribir candidatos y candidatas a la farsa constituyente convocada por el presidente Maduro, Vanguardia Popular anuncia su irrevocable decisión de no avalar el fraude que representa la celebración de una Constituyente espuria, inconstitucional, antidemocrática y regresiva, que marcha a contravía de las demandas de un pueblo que se ha declarado en rebeldía y que desde las calles de todo el país reclama con urgencia un cambio de rumbo en la conducción y orientación de los destinos de la nación. Asimismo, exhortamos a todos los partidos agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática, a los sectores del chavismo crítico en todas sus expresiones y, en general, a todas las fuerzas democráticas, populares y progresistas del país a no convalidar con su participación la más grosera estafa cometida contra la soberanía popular y la voluntad mayoritaria de nuestros compatriotas.

En efecto, se convoca a inscribir candidaturas a una elección constituyente cuyas bases comiciales no han sido discutidas y aprobadas por el propio CNE y sin someterlas a la obligatoria consulta del pueblo, en cuyo seno reside intransferiblemente la soberanía y depositario único del poder constituyente originario, de acuerdo con la establecido en la Constitución. Se convoca a inscribir candidaturas cuya representación territorial viola el principio constitucional de la representación proporcional, mientras para la representación sectorial, de claro tufo corporativo y fascistoide, no se cuenta aún con un registro de electores y cuya elaboración quedará en manos del propio gobierno. Se convoca a inscribir candidaturas para una Constituyente sin la aprobación de las normas que regirían el proceso, sin la publicación de un cronograma y, lo más grave, sin definir el tiempo de duración de su mandato y sin que sus resoluciones sean sometidas a la consulta popular, incluida la aprobación de la nueva Constitución.
Cuando aún está fresco en la memoria de nuestro pueblo el recuerdo de todas las maniobras y tácticas dilatorias que convirtieron la solicitud de activación del referéndum revocatorio del mandato del Presidente Maduro en un vía crucis que se extendió por espacio de casi un año, y que finalmente fue frustrado por decisión ilegal de unos tribunales sin competencia en materia electoral; cuando con la excusa de dicha solicitud fue diferida la convocatoria de las elecciones regionales que por mandato constitucional debieron celebrarse en diciembre del año pasado; presenciamos ahora cómo de la forma más descarada y cínica, sin disimulo alguno y sin cuidarse siquiera de guardar algunas formas, el binomio Nicolás Maduro-Tibisay Lucena, a través de la oficina electoral de Miraflores que es el Consejo Nacional Electoral, atropella los lapsos y procedimientos mínimos indispensables para instaurar a troche y moche una Constituyente sin espíritu revolucionario y transformador, sin pueblo y contra el pueblo. Por intermedio de ella se pretende imponer una estafa cuyo objetivo es perpetuar en el poder a una cúpula podrida, corrompida y entreguista, hambreadora y represiva, que apenas cuenta con el respaldo de menos del 20% de nuestros compatriotas, contra la voluntad expresa de más del 80% de los venezolanos que pide a gritos que se vayan de una buena vez. A tal fin se pretende desmontar la Constitución del 99 e implantar un Estado corporativo, dictatorial y totalitario, de inspiración fascista y mussoliniano, que ya fue rechazado mayoritariamente en el referéndum celebrado el 2 de diciembre de 2007.
Como puede observarse, con base en burdas triquiñuelas, violatorias de las más elementales normas y principios constitucionales, el binomio Maduro- Lucena pretende imponer una Constituyente cuya sola gestación ya está manchada con la sangre de más de 60 compatriotas que han perdido la vida en el marco del más extraordinario y combativo movimiento de protestas que registra la historia contemporánea del país. Bajo la represión más cruel, desproporcionada y criminal, la constituyente que se intenta implantar sabe a gas pimienta y bombas lacrimógenas, a perdigones y pólvora asesina, a saña criminal contra manifestantes y vecindarios de ciudades y pueblos, a niños y ancianos muriendo por desnutrición y falta de medicinas e insumos médicos, a pueblo padeciendo en largas colas los rigores de la escasez y la carestía, del hambre y el empobrecimiento generalizado.

Esta constituyente, sin embargo, que ha sido sacada no del sombrero de un mago, como algunos han afirmado para burlarse de ella, sino del estiercolero de la historia en el que se halla enterrado el fascismo italiano encabezado por Benito Mussolini, afortunadamente NO PASARÁ. El pueblo venezolano en las calles, en ejercicio legítimo de su derecho constitucional a rebelarse contra la dictadura del hambre, la corrupción, el entreguismo y la represión, sabrá derrotar esta maniobra y abrir las compuertas a la instauración de un Gobierno de Unidad Nacional que atienda la emergencia en materia de alimentación, insumos médicos, medicinas e inseguridad; que formule una nueva política económica orientada a reactivar el aparato productivo a fin de combatir la escasez y la carestía y de generar empleo estable y de calidad, bien remunerado y protegido socialmente; que restablezca la paz social, garantice un clima de reconciliación y convivencia nacional y asegure la gobernabilidad; que libere a todos los presos políticos, cese las persecuciones y promueva el retorno de los exiliados y emigrados; y que garantice la celebración de unas elecciones libres, justas e imparciales a través de las cuales el pueblo escoja democráticamente su destino.
¡NO A LA DICTADURA DEL HAMBRE, LA CORRUPCIÓN Y LA REPRESIÓN!¡EL PUEBLO EN LA CALLE EXIGE CON URGENCIA UN CAMBIO DE RUMBO!¡GOBIERNO DE UNIDAD NACIONAL YA!
Caracas, 30 de mayo de 2017
Comité Político Nacional de Vanguardia Popular
Vanguardia Popular denuncia campaña de acoso y amenazas contra dirigentes sociales y defensores de DDHH

Vanguardia Popular denuncia campaña de acoso y amenazas contra dirigentes sociales y defensores de DDHH

Vanguardia Popular denuncia campaña de acoso y amenazas contra dirigentes sociales y defensores de DDHH

Vanguardia Popular denuncia el desarrollo de una campaña de amenazas y acoso contra un grupo importante de dirigentes sociales y políticos y defensores de los derechos humanos. Dicha campaña, de la cual responsabilizamos al gobierno de Maduro y a los cuerpos represivos del régimen, adelantada a través de la red social twitter, utilizando cuentas aparentemente apócrifas, afecta de forma directa a Eduardo Torres, abogado perteneciente al Centro por la Paz y los Derechos Humanos de la UCV; Inti Rodríguez, directivo de PROVEA; Fabricio Briceño, dirigente del Partido Socialismo y Libertad; Argenis González y Amilcar Morales, dirigentes de nuestro partido, Vanguardia Popular, entre otros. El propósito de esta campaña es el de instalar una matriz de opinión que justifique la agresión contra la integridad física de los mencionados activistas sociales y políticos por parte de los grupos paramilitares al servicio del régimen (mal llamados colectivos), así como su persecución y eventual detención.

Acusándolos de terroristas, instigadores y responsables de la violencia, publicando sus fotografías en la mencionada red social, profiriendo amenazas y estimulando abiertamente la agresión contra este importante grupo de destacados activistas buscan justificar la represión y doblegar su consecuencia y compromiso en los campos desde los cuales desarrollan su labor de luchadores sociales que, junto a la inmensa mayoría del pueblo, hoy demanda en las calles el restablecimiento del orden constitucional gravemente quebrantado y exige con urgencia un cambio en la conducción y orientación de los destinos de la nación.

Al denunciar esta aberrante y peligrosa campaña, de cuyas eventuales consecuencias responsabilizamos al gobierno de Nicolás Maduro, queremos desmentir las irresponsables y tendenciosas acusaciones lanzadas y decir con mucha claridad que la violencia que hoy afecta al país es, en primer lugar, la violencia criminal de los cuerpos represivos del régimen y sus grupos paramilitares que enluta los hogares de decenas de familias venezolanas, llena las cárceles con prisioneros políticos y civiles sometidos ilegalmente a juicios militares y lleva el dolor y el sufrimiento a millares y millones más víctimas de la pobreza y el hambre, de la ausencia de medicinas e insumos médicos, de la inseguridad y la crisis de los principales servicios públicos. Es también la violencia que engendra la respuesta represiva frente a gigantescas movilizaciones pacíficas cuyos reclamos son desoídos y descalificados con desfachatez y cinismo. Es también la violencia engendrada por la impunidad del delito y el grave proceso de descomposición social al que nos han conducido quienes hoy detentan el poder. Es, en definitiva, la violencia surgida de la ausencia de respeto, justicia y libertades; de la rabia, el dolor y la impotencia producidos por la gravedad de la crisis y por el cierre de los caminos democráticos y pacíficos para su superación.

Caracas, 29 de mayo de 2017
Por el Comité Político Nacional de Vanguardia Popular
Rafael Venegas
Secretario General
C.I:3.814.870
Tlf: 0414-0380114
VANGUARDIA POPULAR RECHAZA EL FRAUDE CONSTITUCIONAL DE MADURO Y TIBISAY LUCENA

VANGUARDIA POPULAR RECHAZA EL FRAUDE CONSTITUCIONAL DE MADURO Y TIBISAY LUCENA

VANGUARDIA POPULAR RECHAZA EL FRAUDE CONSTITUCIONAL DE MADURO Y TIBISAY LUCENA

En su afán por perpetuarse en el poder, contra la voluntad expresa de la inmensa mayoría nacional, el Presidente Maduro presentó ayer las bases comiciales para la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente absolutamente espuria, antidemocrática e inconstitucional. La misma representa la continuidad y profundización del golpe de Estado que ha sido perpetrado por la camarilla gobernante, usurpa inaceptablemente la soberanía popular, ignora el clamor nacional que demanda en las calles un cambio urgente en la conducción y orientación de los destinos del país y amenaza con implantar el Estado corporativo y fascista que ya rechazamos los venezolanos en el referéndum que derrotó la Reforma Constitucional de 2007.

Vanguardia Popular rechaza categóricamente esta nueva maniobra, que ha sido fraguada por la cúpula de la boliburguesía con la complicidad del Consejo Nacional Electoral cuya mayoría oficialista, en el tiempo récord de apenas dos horas, le dio aval a este fraude a la Constitución y al poder constituyente originario del cual el pueblo venezolano es el único depositario, de acuerdo con el artículo 347 constitucional.

Ninguna modificación sustancial al ordenamiento jurídico venezolano, ningún cambio fundamental en la estructura del Estado o de la Constitución puede hacerse sin consultar al pueblo. El CNE está obligado a consultar al soberano si quiere o no una Constituyente, cuáles serían eventualmente sus bases comiciales y sobre las decisiones que en tal caso tome. Nada de esto se contempla en el Decreto que pretende convocar esta estafa de constituyente porque la verdad es que esta cúpula corrupta y hambreadora que desgobierna hace rato que perdió el respaldo del pueblo y, como expresó la magistrada Marisela Godoy el día de ayer, ese munúsculo grupo ya no representa al país.

Más allá de cualquier consideración de orden jurídico o constitucional, rechazamos esta maniobra por las elementales razones expresadas por la Conferencia Episcopal Venezolana: porque el pueblo no está pidiendo que se cambie la actual Constitución, lo que está reclamando es que se respete y cumpla a cabalidad y porque lo que quiere es que se resuelva el problema del hambre y el empobrecimiento generalizado; la escasez de alimentos, medicinas e insumos médicos; la inseguridad y la represión que lo están matando.

Los venezolanos no queremos cambiar la Constitución sino al gobierno que ha quebrantado el orden constitucional y democrático, que ha sumido al país en esta pavorosa crisis que hoy sufrimos y que nos condena al hambre, la miseria, la pobreza y la represión. En esa lucha el pueblo lleva ya 54 días en las calles de todos los rincones del país, en legítima rebelión popular, cívica, democrática y constitucional. En esa lucha ha ofrendado la vida de más de 60 compatriotas que han sido asesinados por los cuerpos represivos del Estado y los grupos paramilitares del oficialismo. En esa lucha ha entregado el sacrificio de centenares de heridos, detenidos, perseguidos, allanados, torturados, asfixiados por gases lacrimógenos y sometidos ilegalmente a los tribunales militares. Vanguardia Popular llama a perseverar en ese camino, convencidos de que este sacrificio no será en vano y de que su recompensa final será una gran victoria.
¡NO A LA FARSA CONSTITUYENTE CORPORATIVA Y FASCISTA!¡NO A LA DICTADURA DEL HAMBRE, LA CORRUPCIÓN Y LA REPRESIÓN!¡EL PUEBLO EN LA CALLE RECLAMA UN CAMBIO DE RUMBO!¡GOBIERNO DE UNIDAD NACIONAL YA!
Caracas, 24 de mayo de 2017
Comité Político nacional de
Vanguardia popular
Golfredo Dávila: ¡Ya está Pasando!

Golfredo Dávila: ¡Ya está Pasando!

Golfredo Dávila: ¡Ya está Pasando!

Lo que por mucho tiempo y por doquier la gente exclamaba “en este país algo tiene que pasar”, ya está sucediendo. La protesta ciudadana, estimulada por las políticas de hambre y entrega del régimen y por los últimos golpes de Estado asestados a la Constitución, no se hizo esperar, acelerada, además, por la represión, los asesinatos y la constituyente fascistoide que Maduro quiere imponer. 

En política, la estrategia y la táctica surgen de una correcta interpretación de la realidad, de una acuciosa identificación de las tendencias en el complejo entramado de la crisis y de la planificación de acciones con objetivos debidamente compartidos por las mayorías. Ello implica, analizar las condiciones objetivas (caos) y subjetivas (conciencia) y caracterizar el movimiento espontáneo de protesta del pueblo.

Venezuela vive un momento estelar, está llegando la hora del cambio. Para Lenin, principal estratega de la revolución rusa de 1917, una situación es revolucionaria, cuando se cumplen las siguientes premisas: 1. La conciencia de un pueblo decidido a no seguir soportando la explotación y opresión por parte del poder y en consecuencia reclama cambios y 2. Que la crisis gubernamental sea de tal magnitud, que el poder no tenga posibilidad de sostenerse, empujando a toda la sociedad a la acción política, para desalojarlo.  

Hoy, salvando, la distancia histórica e ideológica, el pueblo venezolano, está escenificando una rebelión civil, constitucional y democrática, con una participación de magnitudes nunca vistas. Entramos a una situación de cambio político radical, las mayorías tienen claridad en que el poder político es el problema principal del país y los dispositivos de oxigenación del régimen se agotaron. La crisis ha entrado en fase culminante y se avizora un desenlace. 

Reiteramos que la constituyente corporativa, última maniobra del régimen, para usurpar las facultades constituyentes que inalienablemente le pertenecen al pueblo, se le revirtió. Ellos buscan tejerse un nuevo traje a la medida de sus pretensiones totalitarias y dictatoriales, para terminar de entregar la soberanía nacional a las transnacionales, anular o disolver la Asamblea Nacional, salir de la Fiscal General, eternizarse en el poder a objeto de seguir saqueando al país, pero les está saliendo el tiro por la culata.

Frente a su estrategia, hay en curso un proceso insurreccional de nuevo cuño, el panfleto ha sido sustituido por la información al instante a través de las redes sociales; las armas del pueblo hoy son su intelecto, su fuerza extraordinaria y masiva en la protesta, el enorme coraje y espíritu combativo exhibido en las calles, el desarrollo de formas de autodefensa popular frente a la represión y su firme determinación política por no dejar la lucha hasta tanto no se logre el cambio. 

Eso no significa que el mandado está hecho, hay escollos por superar, uno de ellos es la conducción y dirección política, no se puede, por ejemplo, decidir entre jornada y jornada, lo que se va hacer al día siguiente, es clave innovar y una estrategia clara; se deben tomar medidas para frenar el foquismo y la aventura de ciertos grupos, que estimulados por la represión, se desbocan y caen en las provocaciones del gobierno, causando daños al movimiento; además, es perentorio hilvanar una línea discursiva que refleje los reclamos del pueblo y las soluciones alternativas, es decir, aunado a la convocatoria de elecciones generales, se debe colocar en la calle un programa consensuado, dirigido a resolver los graves problemas del país, la hambruna, la carestía de la vida, la escasez de medicinas, la producción nacional, la inseguridad, la corrupción, entre otros. 

Ing. Golfredo Dávila, Secretario General de Vanguardia Popular en el Zulia
VANGUARDIA POPULAR ANTE LA CONSTITUYENTE CORPORATIVA DEL GOBIERNO

VANGUARDIA POPULAR ANTE LA CONSTITUYENTE CORPORATIVA DEL GOBIERNO

VANGUARDIA POPULAR ANTE LA CONSTITUYENTE CORPORATIVA DEL GOBIERNO

En respuesta a Elías Jaua

En consideración a la comunicación enviada con fecha cuatro (04) de mayo de 2017, por parte del ciudadano Elías Jaua, presidente de la Comisión Presidencial para la Asamblea Nacional Constituyente, en la que se nos invita a conocer y discutir acerca de esta iniciativa, Vanguardia Popular fija su posición en los siguientes términos:

1) El decreto formulado por el Presidente de la República en Consejo de Ministros el día 1 de mayo de 2017, a través del cual convoca a una Asamblea Nacional Constituyente, representa una más en la larga cadena de graves y sistemáticas violaciones a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que profundiza la ruptura del orden constitucional y democrático en que ha incurrido el gobierno nacional, en connivencia con el Tribunal Supremo de justicia y el Consejo Nacional Electoral, entre otras instituciones del régimen.

2) Tal decisión representa, en este contexto, la más grave violación al espíritu y letra de nuestra Carta Magna, por cuanto desconoce el principio fundamental sobre el cual se edifica todo el andamiaje republicano del país, el cual es:la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo; usurpa el poder constituyente originario cuyo depositario es el pueblo; y desnaturaliza su carácter al concebirla como una asamblea corporativa, manipulada y ventajista que, en nombre de una supuesta representación de los sectores sociales, escamotea el principio fundamental de igualdad de los ciudadanos y ciudadanas en el ejercicio de sus derechos políticos y el carácter universal, directo y secreto del voto.

3) En efecto, el artículo 5º constitucional establece: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público”. Del mismo modo, el artículo 347 del texto constitucional consagra lo siguiente: “El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución”. Asimismo, el artículo 348 de la Carta Magna señala: “La iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrán tomarla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Consejos Municipales en cabildos, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el quince por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral”.

4) De acuerdo con lo anterior, es el pueblo venezolano, en ejercicio de su soberanía y en su condición de titular del poder constituyente originario, el único facultado para convocar una Asamblea Nacional Constituyente. En este caso, el Presidente en Consejo de Ministros solo puede tomar la iniciativa de proponerla pero es ineludible consultar al pueblo, a través un referéndum, para que sea éste quien diga si está o no de acuerdo con ella y, eventualmente, apruebe o no sus bases comiciales. Eludir este procedimiento no solo es un fraude a la Constitución y un engaño a la población, sino, sobre todo, una grave usurpación de las facultades inalienables e intransferibles del pueblo.

5) También es claro que una Constituyente solo debe ser convocada para “transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución”. Cualquier otro propósito debería seguir el camino de la reforma constitucional o de la enmienda. Significa que se engaña al pueblo con esta convocatoria fraudulenta por cuanto, o no se atiene a los objetivos que justifican su convocatoria, o se pretende transformar el ordenamiento jurídico del país y redactar una nueva Constitución, porque la actual ya no le sirve a sus propósitos anti democráticos y anti nacionales, pero se oculta esta intención.

6) No menos grave es pretender conformar una Asamblea Nacional Constituyente de carácter corporativo, tal como en su momento hiciera el fundador del fascismo, Benito Mussolini. Tal despropósito es doblemente fraudulento por cuanto, por una parte, vulnera el principio de igualdad y no discriminación por razones de sexo, raza, religión, inclinación política o condición social de los ciudadanos y ciudadanas en el ejercicio de sus derechos políticos y, por la otra, le otorga ventaja al gobierno por cuanto escogerá el 50% de los constituyentistas entre Consejos Comunales, Comunas y otras organizaciones sociales que han sido conformadas de forma sectaria, excluyente y antidemocrática, como una prolongación del Estado y del PSUV, mientras han sido desconocidos, no legalizados o ilegalizados un conjunto de otras organizaciones sociales, sindicales y gremiales por el solo hecho de no estar controladas por el gobierno o su partido. De esta manera, el carácter universal y directo del voto queda vulnerado por una propuesta engañosa y fraudulenta.

7) En tales condiciones, su consumación constituiría una burla inaceptable a la soberanía popular y a la voluntad expresa de la inmensa mayoría nacional que, de mil formas y en reiteradas ocasiones, ha manifestado su clamor porque se produzca con urgencia un cambio en la conducción y orientación de los destinos del país.

8) El mayor despropósito y la más aberrante paradoja estriba en señalar que el objetivo principal de esta Constituyente es promover la paz a través del diálogo entre todos los sectores de la sociedad, cuando es el gobierno y sus grupos paramilitares los que han sembrado la violencia, el terror y la muerte ante el reclamo popular que denuncia la ruptura del orden constitucional y democrático y exige su restablecimiento inmediato. En efecto, pretende el gobierno desconocer que el extraordinario movimiento de protestas que se desarrolla en Venezuela desde hace ya más de un mes, es continuidad del que el año pasado reclamaba en las calles la activación de un referéndum revocatorio presidencial que fue frustrado gracias a una maniobra, igualmente fraudulenta y antidemocrática, desarrollada por tribunales de control (sin competencias en materia electoral) y el Consejo Nacional Electoral, por ordenes de Miraflores. Pretende el gobierno ocultar que este robusto movimiento, que a diario activa a millones de compatriotas en Caracas y el interior del país, emergió en respuesta a graves sentencias de un espurio Tribunal Supremo de Justicia que, a juicio de la Fiscal General de la República, y de los principales órganos de la comunidad internacional, constituyen una ruptura del orden constitucional, un quebrantamiento grave del orden constitucional y democrático del país que aún no ha sido restablecido. Y frente a este movimiento democrático y pacífico la única respuesta obtenida hasta ahora es la represión desmedida que ha dejado el doloroso saldo de más de 40 compatriotas muertos; centeneras de heridos, lesionados y asfixiados por los gases lacrimógenos; miles de detenidos y perseguidos de los cuales varias decenas están siendo sometidos inconstitucional e ilegalmente a juicios militares, en muchos casos contra el criterio de la Fiscalía.

9) Más allá de lo anterior, este gigantesco movimiento de protestas se ha convertido en catalizador del profundo malestar social que embarga a la inmensa mayoría nacional frente a la grave crisis general de toda la sociedad venezolana, especialmente frente a la grave problemática económico-social que empobrece aceleradamente a nuestro pueblo, lo somete a los rigores de la carestía y la escasez de los productos de la dieta básica y lo condena a morir de mengua en el ruleteo por los hospitales públicos.

10) Como puede evidenciarse, no es cambiar la Constitución lo que el pueblo está exigiendo, es el restablecimiento pleno de la vigencia de ella. No es cambiar la Constitución lo que el pueblo quiere, es cambiar al gobierno que se ha apartado de la Constitución, que la viola y desconoce de forma sistemática y que lo condena a la pobreza y el hambre, a la miseria y la represión, a la inseguridad, el deterioro y encarecimiento de todos los servicios públicos, mientras la cúpula gobernante saquea el erario público y entrega la soberanía nacional al capital financiero y a las trasnacionales del petróleo y la minería.

11) En atención a lo aquí señalado, Vanguardia Popular considera necesario denunciar el fraude constitucional que implica la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente en los términos definidos por el gobierno, desenmascarar su carácter engañoso y distraccionista cuyo propósito principal es atornillar en el poder a una cúpula hambreadora y corrupta que pretende seguir gobernando la nación contra la voluntad expresa de la inmensa mayoría nacional, al margen de la Constitución y Leyes de la República, con base en la manipulación y la mentira, sostenidos en el control que ejercen sobre los principales órganos del Poder Público, especialmente el TSJ y el CNE, y en el desarrollo de la coerción y la represión contra el pueblo.

12) Hacemos un llamado a mantener y profundizar el movimiento de protesta que está en la calle exigiendo la apertura de un canal humanitario para atender la emergencia nacional en materia de alimentación y medicinas, la libertad de todos los presos políticos, cese de la represión y desarme de los grupos paramilitares del oficialismo, restablecimiento de las facultades y competencias de la Asamblea Nacional y formulación de un cronograma preciso para la realización de las elecciones de gobernadores y Consejos Legislativos Estadales, las de Alcaldes y Concejales y la presidencial.

¡CONTRA LA DICTADURA DEL HAMBRE, LA MISERIA, LA CORRUPCIÓN, LA REPRESIÓN Y LA ENTREGA DE LA SOBERANÍA NACIONAL!
¡FUERA MADURO! ¡GOBIERNO DE UNIDAD NACIONAL YA!

Por el Comité Político Nacional de Vanguardia Popular (VP):

Rafael Venegas
C.I: 3.814.870
Secretario General
Golfredo Dávila: La Sociedad Política

Golfredo Dávila: La Sociedad Política

La Sociedad Política

Todos somos políticos, es una verdad histórica e inalterable, sin embargo, es de suma importancia destacar el elevado nivel de politización que, para bien del país, ha experimentado la sociedad como un todo. Las mayorías caminan en dirección al cambio político, no se calan las mentiras, no temen a la andanada de amenazas y chantajes, ni a la salvaje represión con alto tinte fascista que el régimen aplica.
El País ha entrado en una fase de calentamiento de calle, que por más que perdamos algunos rounds, no habrá tiempo para la desmoralización, ni para la frustración. El régimen nos asedia con el hambre, cerca los medios de comunicación y desata su furia propinándonos golpes bajos, deteniendo, hiriendo y asesinando manifestantes, pero la gente sigue para adelante. Como en toda lucha, no todos los golpes se esquivan, pero lo sorprendente es que, si nos dan uno, antes de caer al suelo, nos recuperamos, nos colocamos de pie y pasamos a la ofensiva.
Ha aprendido tanto la sociedad, que no le presta atención a la diatriba, ni a la confrontación estéril, ni a las pugnas por el protagonismo o la hegemonía política entre el liderazgo opositor. La gente ha demostrado, en eso, tener mayor claridad y madurez, su firmeza y determinación por salir del régimen, está por encima de esas distracciones; hace caso omiso a los rumores y a la contra información enviada desde el poder, cosa no asimilada aún por algunos de los llamados guerreros del teclado, que a priori se hacen eco de las mismas, descalificando a diestra y siniestra; además de desmarcarse de grupos delictuales que buscan embarrar la protesta popular con acciones inconfesables.

De todas formas, ninguna lucha por más unitaria que sea, escapa de ruidos y distorsiones y menos cuando las cosas son tan complejas, como ahora. Pero como dice la vieja consigna popular, ¡la lucha une, la unidad del pueblo vence!, de hecho, el fervor de la protesta ha coadyuvado en la superación de las debilidades que padecíamos; se ha aminorado la pugnacidad interna, comienza a gestarse el anhelado engranaje entre los sectores que desde siempre se han movilizado, con los que luchan por su sobrevivencia y los rebeldes silenciosos; así como el haber logrado la hazaña de producir un consenso en torno al objetivo principal de esta jornada. 

Todos los sectores, partidos políticos, los políticos no partidistas, los trabajadores, el movimiento estudiantil, la sociedad civil organizada, las academias, los gremios profesionales, las organizaciones comunitarias, las iglesias, los empresarios, en medio de las emociones que produce la conflictividad social y política, han venido descifrando el orden en que deben producirse los cambios; hay claridad en que la estrategia de calle no violenta, le propinará la estocada final a la dictadura; que debe producirse una transición, en medio de la cual se restablezca el hilo constitucional, se libere a los presos políticos, se le de apertura al canal humanitario y se convoque a elecciones generales. Proceso que debe servir de base para la conformación de un gobierno de unidad nacional, que a su vez tendrá la tarea de reconstruir el país, con la mirada puesta en un programa de cambio que conduzca al desarrollo y al progreso de la Nación.

Ing. Golfredo Dávila, Secretario General de Vanguardia Popular en el Zulia
Legitimidad de los Partidos Políticos

Legitimidad de los Partidos Políticos

Legitimidad de los Partidos Políticos
Ing. Golfredo Dávila, Secretario General Vanguardia Popular Zulia
Cada maniobra y cada arbitrariedad del régimen despótico deben ser rechazadas, por ello nos enfrentamos enérgicamente a la nueva estocada fraudulenta orquestada a través del CNE dirigida a proscribir a los partidos políticos. Ocasión que nos permitirá, además, colocar ante la opinión pública un debate sobre cuál es el rol de los partidos políticos en una sociedad y sobre todo en tiempos de catástrofe. 
La legitimidad o no de un partido político no depende de la calificación que realice un régimen, menos cuando éste es ilegítimo y actúa al margen de la Constitución y las leyes. Una organización es legítima desde el momento en que un grupo de hombres y mujeres deciden crearla. Un partido es una agrupación consciente y voluntaria de individuos que son, en sí mismos, seres sociales; esto es, que conviven dentro de una sociedad en un estadio dado de su evolución y desarrollo, dentro de unas circunstancias históricas y políticas determinadas nacional e internacionalmente, frente a las cuales se organiza para impulsar las transformaciones que como voluntad colectiva considera necesarias.
Un partido político no es entonces una tarjeta electoral, el que algunos se hayan encargado de desvirtuar su papel y se hayan convertido en mercaderes de la política, creando franquicias electorales que se venden al mejor postor, no desdice de los propósitos de un verdadero partido, cuyos militantes asumen la política como un apostolado de servicio a la gente y sintetizan el sentir de diversos sectores de la sociedad en función del país que anhelan construir, de tal forma que la participación electoral es sólo un componente de la lucha que un partido enarbola. 
En el caso de Vanguardia Popular, por ejemplo, nos une un programa dirigido a garantizar condiciones de existencia dignas para todos: de igualdad social, libertad y justicia, de progreso y bienestar, de soberanía y democracia. Somos un medio y somos una forma de lucha que expresa los intereses de la sociedad, convencidos que es sólo con la participación de todos, que se puede lograr la satisfacción de todas las necesidades materiales y espirituales del pueblo, su realización plena como ciudadanos y seres libres de toda forma de opresión, explotación, dependencia, alienación, iniquidades e injusticias.
La legitimidad la otorga el soberano, quien reconoce o no al partido político, bien sea por permitir su acompañamiento en sus reclamos, o cuando decide respaldarlo en sus acciones; allí se demuestra si tiene o no liderazgo, prestigio o algún nivel de influencia. Además, el Art. 67 de la Constitución nacional faculta a todos a asociarse con fines políticos, mediante métodos democráticos de organización, funcionamiento y dirección, garantía que no puede estar sujeta a las triquiñuelas de burócratas. El partido debe tener la capacidad de adecuarse a las diversas circunstancias. Hoy cuando su plan es no tener competencia electoral, debemos levantar nuestras banderas, colocarnos con más fuerza a la vanguardia de los procesos de lucha de nuestra gente y asumir un mayor compromiso por el cambio. 
Nos podrán quitar el derecho a estar en un tarjetón electoral, pero no el derecho a existir, a tener sueños, a actuar con forme lo demanda el País y su gente. La única forma de lucha democrática no es la electoral, hay infinidad de formas de lucha y organización que han de ponerse en práctica en estos tiempos aciagos para las mayorías nacionales, que sufren a diario de la pobreza, el hambre, el desprecio, el irrespeto y la burla de una cúpula corrompida y mafiosa.  
Ing. Golfredo Dávila, Secretario General Vanguardia Popular Zulia
Robin Rodriguez: Evitemos un desenlace violento a la crisis venezolana

Robin Rodriguez: Evitemos un desenlace violento a la crisis venezolana

Robin Rodriguez: Evitemos un desenlace violento a la crisis venezolana
Robin Rodriguez
EVITEMOS UN DESENLACE VIOLENTO A LA CRISIS VENEZOLANA: Al analizar la experiencia internacional sobre el tratamiento de la amenaza de guerra entre los habitantes de un mismo país, podemos citar cómo Nelson Mandela y sus colaboradores, pese de ganar la presidencia con un 63% invitó a sus contendores políticos a unirse a su gabinete; desarrollando un Gobierno de Unidad Nacional, dónde fue nombrando como vicepresidente al que había obtenido 20% de los votos y como segundo vicepresidente al que logró el 10%; como parte de uno de los acuerdos planteados por el propio Mandela en la mesa de negociación por la paz y la reconciliación nacional. El primer vicepresidente venía de ser el presidente que antecedió a Mandela y con el cual había tenido duros enfrentamientos, al punto de acusarlo de asesino y de estar detrás de la feroz violencia desatada para evitar el desarrollo del proceso electoral donde era evidente el triunfo de Mandela y el desplazamiento del poder de un régimen represivo que negaba los derechos a la mayoría de los habitantes de ése país, por su condición de ser de raza negra.

También podemos citar la experiencia chilena; cuando en el plebiscito que se realizó el 5 de octubre de 1988, oportunidad en que la oposición le ganó al dictador Pinochet con un 54,7 % de los votos, contra un 43,01 % para la opción que respaldaba la junta militar. Motivando que en 1990 Pinochet cedió la presidencia. No obstante, conservó la jefatura de las Fuerzas Armadas hasta marzo de 1998, como parte de una salida negociada.

Son muchas las experiencias de otros países que podemos citar, donde también hubo torturas, asesinatos, presos políticos, exilio, corrupción... Pero como lo dicen los consultores políticos, JJ Rendón y el director de DATANÁLISIS Luis Vicente López; es de tonto pensar que un gobierno con tantas irregularidades como el nuestro van a dejar el poder para ser encarcelados o exterminados como suelen escribir algunos en las redes sociales. Sobre todo, cuando estamos ante un régimen con una presencia mayoritaria en los espacios de poder político y económico de militares activos y retirados, donde el PSUV es una maquinaria electoral y las bases chavistas son simples espectadores y víctimas como el resto de los venezolanos, del saqueo de las riquezas del país por parte de la cúpula CÍVICO-MILITAR que sustenta el poder.

Antes una situación tan compleja, delicada y peligrosa. La negociación política debe entrar en juego. Lamentablemente la falta de coraje político para convocar a la escogencia del que se medirá por parte de la unidad, en una elección para sustituir a Maduro, hace que en la oposición existan muchas agendas ocultas y una disputa por la postulación presidencial, que imposibilita una mayor cohesión política. Por otro lado, posiciones "radicales" que encubren la disputa antes mencionada, imposibilita una negociación con sectores de ésa CÚPULA CÍVICO-MILITAR en aras de garantizar una salida pacífica, constitucional y electoral a la grave crisis que sacude nuestra nación. Esto entre otras deficiencias que requiere de un debate sincero y sin complejos. PERO LAMENTABLEMENTE MUCHOS DIRIGENTES PREFIEREN DESCARGAR LAS CULPAS EN NUESTRO PUEBLO QUE NO SALÉ A DERROCAR EL TIRANO, CUANDO EN VERDAD ES LA FALTA DE CONEXIÓN CON LOS INTERESES  DE ÉSA POBLACIÓN LA CAUSA PARA QUE SIGA SIENDO UN  ESPECTADOR.

ROBIN RODRÍGUEZ Cel. 04148292493 @robinrodrguez
Golfredo Dávila: 17 años de derrotas

Golfredo Dávila: 17 años de derrotas

Golfredo Dávila: 17 años de derrotas
17 años llevando una cruz a cuestas no es cualquier cosa. Sin embargo los venezolanos no se doblegan, ni abandonan la pelea. Perseverar a pesar de todas las derrotas que le ha propinado el régimen, es garantía de victoria. Sin embargo no basta con ello, en esta lucha tan desigual, en la que al frente tenemos a tramposos y estrategas militares, pues hace falta mucha sagacidad, unidad de verdad, una estrategia consensuada y un programa común de convivencia.  
Las águilas tenían 17 años sin ganar el campeonato, es que cuando se tiene un buen equipo y sobre todo una buena estrategia, los resultados son positivos. Pero en nuestro caso, aparte de dejar flancos al descubierto, no coincidimos en la caracterización del régimen y no identificamos claramente sus estrategias. Sabemos que cuentan con el imperio de la violencia y las armas, que tienen al árbitro como uno de sus mejores jugadores, que estamos ante la competencia más desleal de las conocidas, aun así no logramos unirnos y se la colocamos de bombita cuando gastamos energías y tiempo peleando entre nosotros. 
En esta dura batalla entre David (el soberano) y Goliat (el régimen), la injusticia se ha impuesto y el “árbitro” le cierra los caminos al pueblo; no sólo han sido derrotas electorales, ellos ganan huyendo de las elecciones, para colmo, cuando el régimen languidece, uno de nuestros jugadores mete un autogol, bien sea por falta de pericia, por mala intención, o porque coloca el interés personal o grupal por encima del interés nacional, creando un efecto devastador. 
Además, el pueblo tal cual harakiri político, le confirió por mucho tiempo un poder supremo al caudillo, que contó con dinero a granel para hacer lo que quiso, para malgastar y regalar a otros países, sin medir consecuencias; se configuró un Estado cleptocrático, con buena parte de la riqueza se destruyó nuestra economía y nos llevó a un sistema catastrófico de vida. Más allá de eso, nos colocaron un muro, quizás peor que el visionado por Donald Trump. Es una especie de prisión, o algo similar a lo que fueron los ghettos en la Alemania Nazi, donde forzaban a la población judía a vivir en condiciones miserables.
Este régimen de igual manera, nos hace la guerra, nos agrede física y moralmente, busca bajar la autoestima de los venezolanos, de hecho ya son 3 millones de jóvenes los que han emigrado. Estamos encerrados en nuestra prisión, no porque existan barrotes, ni por el acostumbrado enfoque cuartelario de estos truhanes, sino porque se ha castrado la iniciativa ciudadana, su creatividad y capacidad para innovar. 

La guerra hiere a todos, a opositores, a los que se visten de rojo para lograr un derecho, o los que simulan cierta “irreverencia” al congraciarse con sus amos, gritan, insultan y agreden al disidente. Es la prisión de la verdad, mientras la mentira anda suelta; la supervivencia hace que cobren vida la manipulación y el chantaje. Pero haberle quitado el derecho a la alimentación y a la salud al pueblo ha sido un boomerang para el régimen, por ello inventaron el denigrante carnet de la “patria”. Acostumbrada manera tramposa y sucia de hacer campaña electoral, es algo peor que la discriminación, con ese carnet crean dos tipos de ghettos, los que tienen hambre y les siguen la corriente y los que tienen hambre y no le hacen el juego.
No podemos conformarnos con tumbar el gobierno por las redes sociales, ni confiar en aquel dicho popular “a cada cochino le llega su sábado”. Nos hace falta mayor conexión con el pueblo, hay mucho descontento pero atomizado, sin organizarse, esa debilidad se subsana promoviendo un poderoso movimiento social y político que surja desde las bases, ello implica mayores esfuerzos, habilidad política y autocrítica, para corregir y marcar el rumbo. Así se puede triunfar y demoler la cultura atrasada del populismo aberrante.
Ing. Golfredo Dávila, Secretario General Vanguardia Popular Zulia