Golfredo Dávila: ¿Qué hacer?

Hecho el diagnóstico y definida la política, nos restan algunos aspectos organizativos para ponerle fin a esta pesadilla.

Hecho el diagnóstico y definida la política, nos restan algunos aspectos organizativos para ponerle fin a esta pesadilla. Expertos, políticos, empresas dedicadas a estudiar la realidad y las grandes mayorías, concluyen que el país está destrozado, ante lo cual se han expuesto, en innumerables ocasiones, las medidas que han de tomarse para superar la crisis, las mismas tendrán su concreción, en dos tareas contiguas; la salida de Maduro y su camarilla del poder, solución a la que apuesta más del 80% de los venezolanos, y la construcción de un Gobierno de Unidad Nacional. 

A estas alturas todos sabemos que es un camino empedrado y que en nuestro andar iremos quitando los estorbos, pero debemos percatarnos que uno de ellos es la falta de confianza en nuestras fuerzas, los otros, por supuesto, son los obstáculos que coloca el régimen. Tarea compleja, porque al frente está un régimen antidemocrático e insensato, anárquico y necio, que gira en torno al gangsterismo y a conductas fascistas. Pero el país decente tiene potencialidades y oportunidades nada desdeñables, la cúpula gobernante está cada vez más aislada y débil; cada piedra que coloca en el camino, incrementa el descontento popular; su exiguo poder no encuentra eco en ninguna parte. Si la unidad en Chile pudo derrotar el poderío de Pinochet, pues de seguro, la sociedad venezolana también escribirá su historia y en el corto plazo se impondrá la fuerza de la razón por encima de la barbarie.
Ahora bien, muchos se preguntan ¿cómo lograrlo? por ello sometemos a la consideración de todos los sectores que adversamos al régimen, algunas líneas de acción puestas en práctica en otras oportunidades, pero hoy pueden ser la clave del éxito; la idea es convertir los mecanismos de presión y protestas de calle en instrumentos de mayor contundencia, sabiéndolos combinar con la construcción de una poderosa red de organizaciones sociales y populares articuladas regional y nacionalmente. Se trata de no hacer las cosas por cumplir una formalidad, cada acción debe ser muy bien estudiada y con objetivos bien claros, asumiendo que la protesta debe ser pacífica y constitucional y que se debe acompañar al pueblo en sus reclamos, no olvidemos que el conflicto social es hoy el principal motor del accionar espontáneo del descontento popular. 
La red la conforman centenares de miles de comités “SI REVOCO”, que son organizaciones de ciudadanos de carácter amplio, democrático y participativo, cuyo primer embrión lo constituye el comité de la calle, de la vereda, del edificio, de la villa o del caserío. Son órganos de los ciudadanos con la mirada puesta en el revocatorio presidencial. No es una instancia anti partido, pero no estará atada a intereses político partidistas, ejemplo, no se ocupara de asuntos electorales regionales, los cuales deberán tener su propia dinámica,  introducirlos, sólo generarían ruido y distracción.

Los comités “SI REVOCO” estarán conformados por 5 personas y sus respectivos suplentes, electos en asambleas de ciudadanos de cada calle. Habrán 5 áreas de acción: electoral, logística y recursos, 2.0 y comunicaciones, movilización y un enlace con las fuerzas vivas y los partidos políticos. Los diversos comités del sector eligen los 5 miembros del comando del centro de votación más cercano, el cual se conectará con el nivel regional y este último con el comando nacional. Como se aprecia es una organización sencilla, cuyo dinamismo lo impondrán la realidad y su interés por el éxito de la tarea. Dicha estructura pudiera trascender en el tiempo y podrían ser los futuros comités de base de la unidad, la reconciliación y la reconstrucción nacional. 

Han sido 17 años donde los voceros del régimen han exhibido arrogancia, prepotencia y unas ínfulas de poder, cuya dote se restringe sólo a la enorme capacidad para el latrocinio y la mentira. Por lo tanto, que el pueblo administre la caída de este modelo, no es algo descomunal, se trata de sumar inteligencia, una buena organización y una participación sin precedentes. Que no se quede nadie por fuera. Si todos colocamos un grano de arena, este poder agonizante caerá de un soplo.

Ing. Golfredo Dávila, Secretario General Vanguardia Popular Zulia

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